viernes, 18 de mayo de 2007

Bitácora de vuelo_0001

Ahí estaba de vuelta, montado en la silla y en la cabecera de la pista. Casco prestado, el viento en la cara, Max y Cesar a bordo del carrito de remolque, Hugo al volante y Sergio en el oído repitiendo las instrucciones que debería seguir. Todo estaba listo; la vela en posición de inflado, la cuerda agarrada del tira, mis brazos pegados al cuerpo, las manos en las bandas A, la vista fija en el carrito, la tensión en las bandas parece igual y no siento nada.
Todo lo que pueda sentir está contenido, listo para salir corriendo, o volando. El momento previo es algo así como el no_momento, no hay tiempo, no hace frio ni calor, todo se detiene y se concentra en el velamen, el cordaje, las bandas, los mosquetones, la silla y todo eso me envuelve, se hace uno conmigo. Estoy a segundos de mi 1er vuelo y entonces hago la señal de partida y estamos todos jugados.
Empujo con el cuerpo, con los brazos y la vela (en adelante la_colo) se eleva con voluntad propia. La siento_adivino_intuyo estable, una mirada de reojo me lo confirma, una pequeña carrera y los sentidos se multiplican y se fusionan, todo es vista_oido_tacto.
Los pies ya no sienten el piso, se despegan, quizás nunca estuvieron del todo firmes a la tierra, esa es otra historia. Otra mirada de reojo a la_colo y todo bien, me mantengo colgado en la silla tratando de no caer sentado y todo bien todavía. El tiempo que corre entre el despegue y el momento en que por fin puedo sentarme con seguridad en la silla es como de no_vuelo; es difícil de explicar eso de ir a la mitad del cielo y del piso, es extraño y no es volar. Pero ya estoy sentado y por 1ra vez no lo hice antes de tiempo y todo bien.
El carrito va delante mío, en la radio escucho a Max_Cesar, no se bien quien de los dos, tampoco importa. Max_Cesar me dice que corrija, corrijo. Max_Cesar me dice que compense, compenso. Max_Cesar me dice que voy bien, entonces trato de relajarme, y no puedo; ya voy relajado. El miedo que tenía al remolque ahora es menor, es como hacerse adulto y dejar de tenerle miedo al cuco. Entonces Max_Cesar me repite que corrija levemente el rumbo, entonces corrijo y compenso. La vista hace que me despierte y tomo conciencia de la realidad, ESTOY VOLANDO!!
Allá aparece la pista del aeropuerto y la veo desde arriba. Del otro lado la bahía, el puerto, identifico un par de edificios y me río de mi mismo pensando que ni ahí arriba dejo de ser arquitecto. Oteo el horizonte y es fantástico. La radio me trae de vuelta y me hace poner los pies en el aire, Max_Cesar me dice que me prepare para la suelta. Repaso mentalmente la maniobra: suelto_el_mando_derecho_tomo_el_cabo_del_tira_lo_estiro_hasta_soltarlo_no_tengo_asustarme_de_la_sacudida_y_menos_dar_frenos.
Un bajón. Suelto el mando derecho, tiro del cabo y me suelto. No hay sacudón ni nada. El vuelo sigue estable y normal, todo lo que siento es un leve descenso de la velocidad. En fin, sigamos. La radio me dice que gire por izquierda y eso hago, allá abajo veo que Max y Cesar salen corriendo del carrito con los ojos fijos en mi. Voy paralelo a la avenida con dirección al área de aeromodelismo. Grito por la radio pidiendo indicaciones y solo responde el silencio. Veo un par de aviones pasar debajo de mis pies, es muy surrealista.
Doy mando a izquierda y la_colo responde y paso la zona de vuelo de esos niños grandes sin muchos huevos para volar de verdad. Me relajo más y solo me dedico a disfrutar del vuelo. El viento canta en mis oídos, es hermoso escuchar ese sonido. No se por qué pero en la cabeza solo escucho la banda de sonido del Vertigo_Red Bull, y mi vela es escuela y yo estoy en mi 1er vuelo. MIERDA!!
Todavía tengo que aterrizar.
Veo al mounstro verde que acerca y Max_Cesar me dice que me prepare. Estiro las piernas y tiro de los frenos.
Eso es todo?
No, todo recién empieza.

1 comentario:

Anónimo dijo...

En toda mitología se trata la antigua frustración humana por no poder volar.
Por suerte ya podemos volar de muchas maneras (Oh yeahhh!!!).