jueves, 31 de mayo de 2007

Bitacora de vuelo_0004

Con los pies acariciando tristemente el suelo. Ese es mi estado desde aquel 1 de mayo en que hice mi 1er vuelo. Está por cumplirse un mes de eso y sigo fijo aquí abajo.
La adultitis es muy densa, nos llena de obligaciones para las cuales la vida nos prepara, para eso están los viejos, para que desde chicos los observemos y sepamos lo que nos espera.
Los primeros síntomas de la adultitis se manifiestan con la independencia económica, aunque tal cosa sea relativa. Solo cambian las personas que nos entregan el dinero y lo que tenemos que hacer para poder recibirlo.
Durante la infancia solo tenemos ser hijos, trabajo duro si los hay. Nuestros jefes son los viejos, jefes exigentes si los hay. Nos exigen de todo. Buenas calificaciones, llegar temprano a casa, tener buenas amistades, comer toda la comida, usar ropa que no nos gusta, en fin, la lista es extensa.
El dinero que recibimos nunca es suficiente para tantas exigencias.
Con la adultitis las cosas no cambian mucho, no?
Cuando somos niños tenemos un escape. La imaginación. Es fácil escaparse y volar en sueños. Cualquier tarea que nos den puede convertirse, a veces y con mucha voluntad, en una gran aventura.
En la adultitis el mejor escape, para nosotros que estamos cuerdos, sigue siendo volar, dejarnos llevar por el aire, flotar, mirar todo desde arriba, escuchar silbar el cordaje de nuestra vela.
Es maravilloso dar ese 1er empujón, dar unos pasos y mágicamente caminar en el vacío y acomodarse en el arnés y olvidarse de todo. Dejar abajo, no detrás, si no ABAJO todos los problemas, todo de todo. Todo de todo.
En fin, este fin de semana decidí dejar abajo todo, la espera es demasiado espesa, el tiempo transcurre muy lentamente frente a mi pc todos los días. Allá arriba a lo mejor para demasiado rápido, pero cada segundo es inolvidable, y los buenos recuerdos son los importantes.
Todo lo demás no importa.

martes, 22 de mayo de 2007

Bitácora de vuelo_0003

En Juan Salvador Gaviota dice que cuando de verdad deseas algo, el universo entero conspira para que lo tengas.
Yo quería volar y hoy estoy empezando a hacerlo.
No pasó de un día para otro, fue un proceso largo y podríamos decir que todo comenzó con una revista.
El universo no solo conspira para que tengas lo que quieras, si no que además pone en tu camino una serie de cómplices y secuaces para llegar a tu objetivo.
El primero de ellos se llama Cesar. El de las personas que con la sola mirada puede contarte qué está tramando y siempre está conspirando. Todos necesitamos un amigo de estos; Cesar, más que un amigo, es un cómplice.
Qué tipo de persona es aquella que no se resigna a mantener los pies sobre el suelo? Sólo los que estamos cuerdos. Hay que estar muy loco para vivir pegado al piso. Un viejo refrán dice que solo los peces muertos se dejan llevar por la corriente, de la misma manera podemos decir que solo los muertos se dejan estar en el suelo. O no?
Volviendo a los cuerdos que me fui encontrando. Otro de ellos es Max, otro cómplice perfecto, de los que nunca tiene problemas y no se conforma con planes fáciles. Una de las cualidades de los cuerdos como nosotros es que pensamos lo mismo; si no hay riesgo, no hay emoción. Creo que él es la personificación de esas palabras
Sergio. Mirada severa y risa explosiva. El se encarga de decir lo que todos pensamos y a veces no nos animamos a decir, es como el catalizador del grupo.
Arriba_abajo, ying_yang, blanco_negro; no se trata de opuestos, solo de complementos y eso viene a ser Huguito. Si podemos decir que Sergio es quien habla por el grupo, Huguito es el que piensa. No por nada fueron designados como primeras autoridades del club.
Nato; que puedo decir de él? Nato no solo me ayudó a volar, él me dio alas. En El talismán de Stephen King un pasaje describe a unos hombres alados que se lanzan de alto de una torre y con gran esfuerzo baten sus alas ensayando su vuelo. Se nota que sufren muchísimo pero su rostro está lleno de alegría por el solo hecho hacer lo que les gusta. Nato acomodaba a la_colo en mis primeros inflados, la cargaba luego de que caminara por al campo paleando por mantenerla arriba, me pasaba el termo con agua cuando veía que tenía sed, me repetía una y otra vez lo que debería hacer y se que siempre estará ahí cuando necesite una mano.
Nato y todos los que aquí menciono son como los seres alados de la novela, no solo por el hecho de volar, si no porque todos sacrificamos una u otra cosa por estar en el campo de vuelo; y cuando eso significa sacrificar el tiempo de vuelo para ayudar a el_lui a elevarse por primera vez para ver la alegría en sus rostros cuando uno redondea su primer vuelo, uno se da cuenta de que son los cómplices perfectos.

lunes, 21 de mayo de 2007

Bitácora de vuelo_0002

Bitácora de vuelo_0002

Bueno esto no es precisamente la narración de algún vuelo, mejor digamos de un no_vuelo.
Si, es fácil. No he vuelto a pisar el cielo desde aquella 1ra vez. No por falta de ganas y menos por temor, es solo que las cosas no se dieron.
El 1er vuelo lo hice el 1 de mayo de este año, ya pasaron 20 días y todavía no se borran de la retina aquellas imágenes, todavía escucho claramente las cuerdas de la_colo cortando el aire.
Todo es simplemante magia; que otra cosa podría elevarnos de esa manera? Es cierto, existe la física; pero, puede la física explicar todo lo que se siente?
A ver, cual es la fórmula para medir la libertad? Podemos graficar la curva de la alegría que se genera con aceleración constante? No, no es solo física, amigos.
El tiempo se relanteliza durante la semana, en los días laborales durante los cuales la mayoria no podemos volar. Los fines de semana el mismo tiempo que transcurría a cuentagotas se acelera vertiginoso, Solo ahí se aplica se aplica la física.

viernes, 18 de mayo de 2007

Bitácora de vuelo_0001

Ahí estaba de vuelta, montado en la silla y en la cabecera de la pista. Casco prestado, el viento en la cara, Max y Cesar a bordo del carrito de remolque, Hugo al volante y Sergio en el oído repitiendo las instrucciones que debería seguir. Todo estaba listo; la vela en posición de inflado, la cuerda agarrada del tira, mis brazos pegados al cuerpo, las manos en las bandas A, la vista fija en el carrito, la tensión en las bandas parece igual y no siento nada.
Todo lo que pueda sentir está contenido, listo para salir corriendo, o volando. El momento previo es algo así como el no_momento, no hay tiempo, no hace frio ni calor, todo se detiene y se concentra en el velamen, el cordaje, las bandas, los mosquetones, la silla y todo eso me envuelve, se hace uno conmigo. Estoy a segundos de mi 1er vuelo y entonces hago la señal de partida y estamos todos jugados.
Empujo con el cuerpo, con los brazos y la vela (en adelante la_colo) se eleva con voluntad propia. La siento_adivino_intuyo estable, una mirada de reojo me lo confirma, una pequeña carrera y los sentidos se multiplican y se fusionan, todo es vista_oido_tacto.
Los pies ya no sienten el piso, se despegan, quizás nunca estuvieron del todo firmes a la tierra, esa es otra historia. Otra mirada de reojo a la_colo y todo bien, me mantengo colgado en la silla tratando de no caer sentado y todo bien todavía. El tiempo que corre entre el despegue y el momento en que por fin puedo sentarme con seguridad en la silla es como de no_vuelo; es difícil de explicar eso de ir a la mitad del cielo y del piso, es extraño y no es volar. Pero ya estoy sentado y por 1ra vez no lo hice antes de tiempo y todo bien.
El carrito va delante mío, en la radio escucho a Max_Cesar, no se bien quien de los dos, tampoco importa. Max_Cesar me dice que corrija, corrijo. Max_Cesar me dice que compense, compenso. Max_Cesar me dice que voy bien, entonces trato de relajarme, y no puedo; ya voy relajado. El miedo que tenía al remolque ahora es menor, es como hacerse adulto y dejar de tenerle miedo al cuco. Entonces Max_Cesar me repite que corrija levemente el rumbo, entonces corrijo y compenso. La vista hace que me despierte y tomo conciencia de la realidad, ESTOY VOLANDO!!
Allá aparece la pista del aeropuerto y la veo desde arriba. Del otro lado la bahía, el puerto, identifico un par de edificios y me río de mi mismo pensando que ni ahí arriba dejo de ser arquitecto. Oteo el horizonte y es fantástico. La radio me trae de vuelta y me hace poner los pies en el aire, Max_Cesar me dice que me prepare para la suelta. Repaso mentalmente la maniobra: suelto_el_mando_derecho_tomo_el_cabo_del_tira_lo_estiro_hasta_soltarlo_no_tengo_asustarme_de_la_sacudida_y_menos_dar_frenos.
Un bajón. Suelto el mando derecho, tiro del cabo y me suelto. No hay sacudón ni nada. El vuelo sigue estable y normal, todo lo que siento es un leve descenso de la velocidad. En fin, sigamos. La radio me dice que gire por izquierda y eso hago, allá abajo veo que Max y Cesar salen corriendo del carrito con los ojos fijos en mi. Voy paralelo a la avenida con dirección al área de aeromodelismo. Grito por la radio pidiendo indicaciones y solo responde el silencio. Veo un par de aviones pasar debajo de mis pies, es muy surrealista.
Doy mando a izquierda y la_colo responde y paso la zona de vuelo de esos niños grandes sin muchos huevos para volar de verdad. Me relajo más y solo me dedico a disfrutar del vuelo. El viento canta en mis oídos, es hermoso escuchar ese sonido. No se por qué pero en la cabeza solo escucho la banda de sonido del Vertigo_Red Bull, y mi vela es escuela y yo estoy en mi 1er vuelo. MIERDA!!
Todavía tengo que aterrizar.
Veo al mounstro verde que acerca y Max_Cesar me dice que me prepare. Estiro las piernas y tiro de los frenos.
Eso es todo?
No, todo recién empieza.