En Juan Salvador Gaviota dice que cuando de verdad deseas algo, el universo entero conspira para que lo tengas.
Yo quería volar y hoy estoy empezando a hacerlo.
No pasó de un día para otro, fue un proceso largo y podríamos decir que todo comenzó con una revista.
El universo no solo conspira para que tengas lo que quieras, si no que además pone en tu camino una serie de cómplices y secuaces para llegar a tu objetivo.
El primero de ellos se llama Cesar. El de las personas que con la sola mirada puede contarte qué está tramando y siempre está conspirando. Todos necesitamos un amigo de estos; Cesar, más que un amigo, es un cómplice.
Qué tipo de persona es aquella que no se resigna a mantener los pies sobre el suelo? Sólo los que estamos cuerdos. Hay que estar muy loco para vivir pegado al piso. Un viejo refrán dice que solo los peces muertos se dejan llevar por la corriente, de la misma manera podemos decir que solo los muertos se dejan estar en el suelo. O no?
Volviendo a los cuerdos que me fui encontrando. Otro de ellos es Max, otro cómplice perfecto, de los que nunca tiene problemas y no se conforma con planes fáciles. Una de las cualidades de los cuerdos como nosotros es que pensamos lo mismo; si no hay riesgo, no hay emoción. Creo que él es la personificación de esas palabras
Sergio. Mirada severa y risa explosiva. El se encarga de decir lo que todos pensamos y a veces no nos animamos a decir, es como el catalizador del grupo.
Arriba_abajo, ying_yang, blanco_negro; no se trata de opuestos, solo de complementos y eso viene a ser Huguito. Si podemos decir que Sergio es quien habla por el grupo, Huguito es el que piensa. No por nada fueron designados como primeras autoridades del club.
Nato; que puedo decir de él? Nato no solo me ayudó a volar, él me dio alas. En El talismán de Stephen King un pasaje describe a unos hombres alados que se lanzan de alto de una torre y con gran esfuerzo baten sus alas ensayando su vuelo. Se nota que sufren muchísimo pero su rostro está lleno de alegría por el solo hecho hacer lo que les gusta. Nato acomodaba a la_colo en mis primeros inflados, la cargaba luego de que caminara por al campo paleando por mantenerla arriba, me pasaba el termo con agua cuando veía que tenía sed, me repetía una y otra vez lo que debería hacer y se que siempre estará ahí cuando necesite una mano.
Nato y todos los que aquí menciono son como los seres alados de la novela, no solo por el hecho de volar, si no porque todos sacrificamos una u otra cosa por estar en el campo de vuelo; y cuando eso significa sacrificar el tiempo de vuelo para ayudar a el_lui a elevarse por primera vez para ver la alegría en sus rostros cuando uno redondea su primer vuelo, uno se da cuenta de que son los cómplices perfectos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario